CONSCIENTE
De repente este recodo oscuro del bosque. Nadie conmigo salvo los árboles, tercamente silentes. Cómo no, el frío empieza a escalar por las falanges. Llega lejano el negro susurro, la melodía mortecina. El aire se ha hinchado de expectación inmóvil. En nada aparecerá el monstruo.
CMS