Recuerdo la democracia

Leyendo esta tarde unos textos de Voces contra el poder en la revista Estudios de la CNT, me han hecho gracia estos versos. Sencillos. Creo que reflejan muy bien esa mezcla de esperanza y frustración, de campos abiertos y de muros, que parece que tiene que ser siempre la política. Como la vida, vaya. Y con alegoría futbolera, además, aligerándolo todo. Muy punk.

RECUERDO LA DEMOCRACIA
Recuerdo la democracia como un día de fútbol.
Las alineaciones.
Los pronósticos.
Las quinielas.
Las discusiones en la barra del bar.
Las colas de las taquillas.
La radio dando los resultados.
Las ruedas de prensa.
Las lágrimas.
Las banderas.
Recuerdo la democracia como un día de fútbol.
Y los lunes sin haber tocado bola.
Y los lunes jugando en otra Liga.
Y los lunes
con ganas de saltar al césped
a darle patadas
a una urna.

Iván Rafael

Zapeando en vacaciones

Una de las cosas que más agradezco de estar de vacaciones es poder quedarme hasta que quiera viendo la tele sin preocuparme de que al día siguiente tengo que madrugar. Como se da el caso, además, de que en casa tenemos ONO, entre los canales hay también muchos en otros idiomas. Ver canales en otros idiomas es la forma de viajar de los pobres (entendiendo por pobre, perdón por la frivolidad, aquella persona cuya situación económica no le permite hacer un viaje en vacaciones). Es curioso, porque esta sensación no la tengo al leer prensa digital de otros países (probablemente por el agobio que provocan casi todas las ediciones de prensa digital), pero sí cuando el periódico es en papel. Qué cosas. El caso es que zapeando esta noche me he encontrado con un programa que me ha llamado la atención. Se emitía en la CNN y se llamaba -se llama-  “Piers Morgan Tonight”. Morgan, como el pirata. Y Piers, como Pedro descompuesto. El tal Piers Morgan había juntado alrededor de la mesa a cuatro mujeres y sencillamente charraba con ellas sobre temas de actualidad. Así de simple. Tres de ellas eran periodistas y al parecer habían publicado libros fabulosos sobre el matrimonio. O presentaban algún programa matinal de la cadena. O habían publicado algún libro fabuloso sobre el divorcio. La cuarta se dedicaba a cosas serias, era Serena Williams. A diferencia del 90% de sus compañeras de circuito, Serena gana con más ropa que con menos y, no sé si sería por la hora -mi hora-, pero me ha parecido que estaba muy atractiva. Y tenía una sonrisa infinitamente más simpática que su derecha. Con 30 años -mundo cruel cruel- ha tenido que decir que todavía creía en el amor y en encontrar a la “right person”. Con 30 años y jugando el mejor tenis de su vida. Pues, claro, Serena. Y luego las tres periodistas han comentado el divorcio de Katie Holmes y Tom Cruise. Concretamente se preguntaban cuáles habían podido ser las causas del divorcio de Katie Holmes y Tom Cruise. Pero no han llegado a ninguna conclusión. Yo mismo me pregunto cómo ha podido estar Katie Holmes seis años, no solo con Tom Cruise, sino también con la sonrisa de Tom Cruise, si no es cegada por esa misma sonrisa de Tom Cruise, de las más brillantes del planeta. Y luego han seguido analizando la marcha del príncipe Harry a Afganistán, y un viaje oficial que está haciendo su hermano Guillermo con Kate Middleton. Y todo eso sin moverme de la terraza de casa, con un brisa estupenda entrando por la ventana. Me encanta estar de vacaciones. 

… y taquígrafos.

Ponerse a debatir sobre lo que algo es suele ser, valga la redundancia, un asunto complicado. Me dio por volver a pensar en esto el otro día, cuando a raíz de unas protestas en Madrid (y de la reacción de la policía frente a las mismas) un amigo comentaba en Facebook que quizá tuvieran razón los que dicen que no vivimos en una democracia. Ese mismo día, la página dos de El País traía la noticia de que Rafael Correa había cerrado en Ecuador veinte medios de comunicación, entre periódicos, radios y quizá alguna tele, ya no lo recuerdo. Se da el caso de que el sistema político de Ecuador también se llama democracia, así que me quedé algo más tranquilo, pensando en las ventajas de la comparación. Esto me dejaba claras, al menos, dos cosas: primera, sigo sin saber lo que es una democracia; segunda, seguro que podemos encontrar algo que haga pensar que estamos cerca de encontrarnos con una.

Esta misma noche, escuchando en un programa de radio lo que ha traído el acceso sádico de Andrea Fabra en el pleno del Congreso del miércoles, creo que he dado con uno de esos elementos: para hablar de democracia, ha de tener taquígrafos. Es el mínimo. En el supuesto, claro está, de que el acceso al diario de sesiones del Congreso sea, y así es actualmente en España, libre. Entiendo que esta afirmación puede generar alguna duda, así que copio aquí tres fragmentos del debate que el taquígrafo nos dejó de la sesión del miércoles. Creo que es justo reconocer la enorme importancia que este dispositivo tiene, por su increíble detallismo y fidelidad a los hechos,  si no para definir la democracia, sí al menos para evaluar el estado del parlamentarismo patrio. 

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rajoy Brey): Muchas gracias, señor presidente. 

Para buscar un mejor equilibrio en el ratio empleo público-empleo privado, más allá de la no reposición de efectivos que se ha introducido en el presupuesto de 2012, se tomarán medidas adicionales que permitan avanzar hacia un modelo de Administración que con mayor eficiencia sea capaz de generar ahorros en este terreno. Por poner un ejemplo, se reducirá el número de días de libre disposición, se ajustará el número de liberados sindicales a lo dispuesto estrictamente en la ley… (Aplausos.-Protestas.-Un señor diputado: ¡A trabajar!-Otro señor diputado: ¡Trabaja tú!-Rumores). 

El señor PRESIDENTE: Vuelvo a pedir silencio. Es obvio que el discurso del presidente habrá a quien le guste y a quien no, pero ruego silencio para que podamos escucharlo todos. 

 

La única opción que la realidad nos permite es aceptar los sacrificios y renunciar a algo o rechazar los sacrificios y renunciar a todo. La única pregunta que debe importarnos es ¿servirá de algo? (Un señor diputado: ¡No!). ¿Servirán de algo tanta estrechez y tantas apreturas? (Rumores). Mi respuesta es sí con toda rotundidad. (Varios señores diputados: ¡No, no!-Aplausos). Mi respuesta es sí, y no tengo ninguna duda, señorías, y no ocuparía este puesto si la tuviera. Estoy convencido de que al final del sacrificio nos espera la recompensa. (Una señora diputada: ¿Cuándo?) España tiene solución porque conserva… (Protestas). 

Por otra parte, en línea con las recomendaciones de la Unión Europea, se procederá a la eliminación de la deducción por vivienda para los nuevos compradores a partir de 2013. En su conjunto, el paquete de consolidación fiscal, incluyendo ingresos y reducción de gastos, representará una cifra de 65.000 millones de euros en los próximos dos años y medio. (El señor Llamazares Trigo: ¡Vaya paquete!). 

El señor PRESIDENTE: Señor Llamazares, le ruego silencio, por favor. 

El del día

“Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, “como ovejas que no tienen pastor””…

Cuando leo y contemplo ahora este pasaje del Evangelio me pregunto si no es a veces más difícil aceptar esa mirada compasiva sobre nosotros mismos, que tenerla sobre los demás. Cuando, en realidad, lo primero parece que tendría que ser una condición para lo segundo. 

Hallazgo

Y, para muestra, un bosón…

Motor coreano

Después de los de mis amigos, el agravio más grande que ha sufrido mi coche se ha registrado hoy. Esta misma tarde, aparcado en una callejuela entre las torres de Serranos y la plaza de Cisneros. En el mismo cogollo, dirigido al centro de esa máquina que, a pesar de no fallar a nadie -no digo que no el conductor-, no se cansa de ofrecer las ruedas a los palos. ¡Un turista alemán! Un turista alemán poseído de una feroz turisticidad, al que desde muy lejos le venía oyendo murmurarse qué significaría el nombre del coche, no contento con saber todo lo referente a esta ciudad también quería saber esto. Convertido en una guía total de Valencia, deseaba incluir ese último conocimiento. Lo comentaba a sus acompañantes, mientras se iba acercando al coche y su murmullo se hacía cada vez más alto y empezaba a mirarme, intuyendo que yo pudiera ser el dueño del coche, cosa que en absoluto es cierta, a pesar de que lo conduzco más que nadie. Entonces, a solo un par de metros de mí, ha entendido que era el momento. Que qué significaba Kia, que qué significaba Shuma. Algo que no me había faltado nunca, convertido en una necesidad apremiante. Así es la vida, supongo. “I don´t know, koreans know”. Media verónica souvenir y sonrisa. Y entonces la puya, adornada de esa familiaridad, inconsciente y bonachona… “And can you drive it?, it is motorized?” En la vida me había sentido tan coreano. Desvergonzado.

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Tarde de verano

Es ésta

En la que los pájaros parecen

Arrastrar un sordo trombón

Grilletes de fuego al volar.

                      

Ésta en la que

De ti en Pictionary dirían:

Un elefante con jet-lag.


Ésta tras la que

la Noche

Espero

Nos sostendrá a todos en brazos.

Oscura

Fresca

Pietá.

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